ENFRENTEN… LOS DESAFÍOS | #01

«¿Cuál es el Ministerio que Dios me ha encomendado?, ¿de qué manera fluirán los dones y el fruto del Espíritu?, ¿Cuál es la necesidad que el Señor quiere que yo aporte para llenar… en qué lugar…?»

Desafíos

Es un momento propicio el que están viviendo: un momento para reflexionar, un momento de transición, cuando se termina una etapa y empieza otra. Cada uno estará replanteándose, y con una intensidad mucho mayor ante la urgencia de asumir el lugar en la obra que Dios le ha preparado: ¿Cuál es el Ministerio que Dios me ha encomendado?, ¿de qué manera fluirán los dones y el fruto del Espíritu?, ¿Cuál es la necesidad que el Señor quiere que yo aporte para llenar… en qué lugar…?

Dios usa los momentos de transición para probarnos y formarnos. Para muchos la decisión será ubicarse en una de las especializaciones de Cuarto Año, habiendo escuchado un nuevo llamado a una preparación para ministrar el día de mañana. Otros incluyendo a los hermanos que se gradúan de Cuarto Año, ya sentirán el empuje divino para salir a la siega y continuar su perfeccionamiento de otra manera.

Sea cual fuera la decisión, anhelo lo siguiente para sus vidas:

Correspondencia: Que encuentren y persistan en el lugar dentro del cuerpo de Cristo que Él ha dispuesto para cada uno. Reciban e inviertan el ministerio y la autoridad, que Él les otorga, con mucho temor y mucha disposición. No pretendan ser otro, ni ministar como otro. Deseo que siempre sean reales e íntegros.

Fe osada: En contraste con la presunción, esta virtud es una forma de ser… Esta fe es actuar en base a una palabra de parte de Dios, arraigados en la misma persona de Dios.

Ternura: Mientras más responsabilidades lleguen a tener en la obra, más se enfrentarán con situaciones apremiantes. Ante la urgencia de hacer para Dios, no se olviden de ser para Él. Ese momento extra para auscultar el corazón herido de un anciano o de un joven que se siente incomprendido, esa pausa en el apuro para decir la palabra justa en el momento indicado, son oportunidades puestas por Dios.

Discreción: Sean reconocidos como representantes de la verdad divina. No tengan reparo en invertir y hasta perder para mantener firmes y en su lugar los linderos entre el bien y el mal, entre lo santo y lo profano.

Enfrenten de todo corazón los desafíos que tienen por delante, que Dios está presente y Él actuará a su favor.

*Artículo publicado en el Anuario del Instituto Bíblico Río de la Plata por su Director Rocky Grams.

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